domingo, 16 de junio de 2013

PNL. CREENCIAS Y LA REALIDAD


Cada uno de nosotros tiene una serie de creencias personales adquiridas a lo largo de la vida.
Las creencias no se basan en un sistema de ideas lógicas. Su función no es coincidir con la realidad.
La mente no sabe lo que es real y lo que no es real, sino que nosotros le decimos e instalamos las creencias que forman parte esencial de nuestra estructura mental. Por lo tanto las creencias funcionan como certezas; no hay un sustento concreto que las compruebe, son generalizaciones mentales a las cuales les damos el poder de convertirse en realidad. Las creencias se pueden instalar por medio del aprendizaje o por alguna vivencia personal o de nuestro entorno.
Las creencias generan comportamientos.
Detrás de cada una de nuestras estructuras mentales, hay una creencia. Algunos ejemplos cotidianos: te lavas los dientes porque crees que es bueno; fumas porque crees que te tranquiliza; tomas un café porque crees que te despierta; Nuestras creencias varían en intensidad y dan sentido a nuestro mundo y nuestra forma de ser. Sustentan nuestra identidad.
¿Cómo se instala una creencia?
Cuando nos desarrollamos en el mundo, desde pequeños, percibimos  con nuestros sentidos y filtramos lo que vemos, escuchamos y sentimos hacia nuestra memoria y hacia nuestro inconsciente. Las creencias son filtros. Filtramos cada evento de una forma especial y los reproducimos también de una forma especial. Muchas veces no recordamos cuando se instaló esa información, simplemente la  tenemos  en  el inconsciente y funcionamos de acuerdo a ellas.
Las creencias las construimos todo el tiempo y también las modificamos.
Cada quien tiene su sistema de creencias. Creencias con respecto a la familia, al trabajo, la salud, la alimentación, la educación, las relaciones. Las creencias expansivas actúan sobre nuestras capacidades, nos permiten encontrar recursos, son motivadoras. Las creencias limitantes no nos permiten avanzar, nos ubican en un estado carente de recursos.
Es importante analizar cuales creencias son útiles en nuestra vida y cuáles no. Darnos cuenta cuales no son funcionales para cambiarlas. Es importante cuidar cuales creencias estoy aceptando en mi vida, pues me afectan directamente, como así también cuidar que creencias estoy instalando en otros, como en los niños, pues se regirán por ellas.
Tanto si crees que puedes como que no puedes... estás en lo cierto.