jueves, 1 de febrero de 2018

PNL. Cómo cambiar comportamientos adquiridos (Hábitos)

En PNL es consciente todo aquello que se percibe y que se siente en el presente.
Inconsciente es todo aquello que no se tiene presente agregando los procesos vitales del cuerpo y todo lo que se podría advertir en el momento presente aunque no se lo registre. Ejemplo: respirar.

Creemos que la mayoría de nuestros comportamientos son conscientes. Sin embargo, casi todo lo que hacemos es inconsciente.
Para aprender un comportamiento, primero observamos, luego practicamos y finalmente lo transformamos en hábito.( ver entrada anterior aprendizaje)

Un hábito se refuerza con su uso y se debilita, desaparece cuando dejamos de accionar. De esta forma, el camino para cambiar un hábito requiere de un nuevo hábito en su lugar.

Para “sustituir” un hábito por otro debemos conocer su estructura. 
Todo hábito consiste en: 

Un Disparador ( estímulo, deseo) - Comportamiento - Recompensa, Disparador.

El disparador nos “recuerda” lo que queremos y pone en marcha el comportamiento para así disfrutar de la recompensa que hará que, en futuras ocasiones, cuando estemos en la misma situación, el disparador vuelva a actuar.
Así un estímulo tanto externo como interno que hace que automáticamente realicemos una conducta para disfrutar una recompensa. 

La recompensa es por naturaleza positiva (ver intención positiva) para quien acciona y refuerza la conducta activada por el estímulo o disparador. 
Es importante tener en cuenta que lo que se cambia es el comportamiento.

Para cambiar un hábito de forma eficaz hay que asegurarse que el nuevo hábito mantiene el disparador y la recompensa del hábito anterior, pero con el nuevo comportamiento que deseemos.

Si eliminamos el antiguo comportamiento y no satisfacemos la recompensa anterior, el cerebro buscará formas de satisfacerla, ya sea reforzando el comportamiento que no queremos (a lo que te resistes, persiste) o sustituyéndolo por otro que puede que no sea de nuestro agrado (dejar de fumar y empezar a comer más dulces).

Si cuidamos el diálogo interno cuando decimos  “tengo que” o “debo” (operador modal), cambiarlo por “quiero” o “puedo”, eso  llevará a la acción . 
Es importante reforzar este proceso con creencias expansivas, valores, submodalidades, metaprogramas.

La repetición, practicar la relación es  la clave. 

Disparador-Comportamiento-Recompensa.

martes, 2 de enero de 2018

Metáfora para el Logro de nuestros objetivos


Feliz 2018 amigos!!!! 

Comparto esta metáfora para lograr sus objetivos.

"Acepta la responsabilidad de tu vida. 
 Date cuenta que tú eres quien va a llegar a donde quiere ir, 
nadie más". Les Brown


La escalera del deseo
Por Carlos A. Tirado




"Era una noche tranquila, pero el corazón de una persona estaba muy inquieto. Tenía una meta en su corazón, pero su mente estaba tan confundida que no sabía por dónde empezar ni cómo hacer para cumplir su meta. Esa noche, luego de dar muchas vueltas en la cama, se durmió.

En el transcurso de la noche tuvo un sueño:


Él se encontraba en una hermosa pradera con árboles y un hermoso paisaje de montañas. Mientras miraba este hermoso paisaje, notó algo que le llamó mucho la atención: un gran grupo de personas que se dirigían hacia el mismo lugar. Avanzó unos pasos para ver hacia dónde iban y logró ver a la distancia una escalera que tenía su base en la tierra mas no se veía su final.
Picado por la curiosidad se dirigió con el resto de la gente hacia el lugar.
En la base de la escalera había dos columnas que sostenían un cartel que decía: Bienvenidos a la escalera del deseo, en donde sus deseos serán cumplidos. Leyó atentamente el cartel y se decidió pasar para empezar a subir la escalera.



Al llegar a la base de la escalera, arriba del primer peldaño había un cartel que decía: 

VOLUNTAD: solo pueden ingresar a la escalera las personas que tienen voluntad de empezar a cumplir su deseo. La mayoría de la gente subía el primer tramo de la escalera sin dificultad, aunque algunos no poseían suficiente voluntad y dejaron la escalera.
Luego de subir un buen tramo de la escalera apareció otro cartel que decía:

DECISIÓN: solo las personas que pueden decidir clara y decididamente podrán continuar. Algunas personas con falta de decisión quedaron atrás. No se decidían y titubeaban para emprender algo que los ayude a cumplir su deseo.
Luego de subir varios escalones apareció otro cartel que decía: 

ESFUERZO: Solo pueden continuar las personas que están dispuestas a hace el esfuerzo necesario para continuar. Ahora era menor la cantidad de personas que pasaron este cartel, luego de varios escalones, más personas dejaron la escalera.
Luego de pasar los peldaños del esfuerzo apareció un cartel muy especial, este decía: 

PERSEVERANCIA: solo los perseverantes llegarán al final. Lo que más le sorprendió en esta parte del sueño era que todas las personas pasaron el cartel. Pero, el tramo parecía interminable, uno a uno fueron dejando la escalera hasta que quedaron unos poquitos.
Luego de un interminable trecho apareció otro cartel que decía: 

PRUEBA: aquí tu voluntad, tus decisiones, tu esfuerzo y tu perseverancia serán probadas. ¡Qué tramo tan difícil! 

Muchas personas se desanimaban y dejaban de subir por las escaleras. Gran parte de las personas que llegaron a este punto de la escalera dejaron al primer obstáculo que se les cruzó.

Al fin terminó el tramo de PRUEBA y llegó a un cartel que decía:

META. Hacia los costados de la escalera se podía ver la pradera, las montañas y el cielo. Algunas personas al observar esto se tentaron con lo que les ofrecía esa hermosa vista y dejaron automáticamente la escalera. El resto de las personas que quedaron, pasaron el cartel de la meta. 
Luego de unos peldaños llegaron a una base plana. En el medio había como un altar y en medio de él, una llave. Luego del altar había una puerta que permanecía cerrada. En el altar había un letrero que decía: todo aquel que está dispuesto a cumplir su deseo, tome con su mano la llave y colóquela en la puerta.


Ansioso y motivado por la curiosidad acerca de lo que había detrás de la puerta, tomó la llave con su mano y la colocó en la puerta. Esta instantáneamente se abrió. Cuando miró hacia dentro despertó.
La oscuridad de su habitación le rodeaba. Ahí supo qué debía hacer para cumplir su deseo: tener voluntad de emprender el camino para cumplirlo, saber tomar decisiones, poner todo el esfuerzo necesario para lograrlo, ser perseverante y no bajar los brazos". 


A veces suceden cosas que nos prueban, en ese momento se sabe cuán importante es lo que queremos lograr, ¡no hay que darse por vencido ni

aún vencido! Y luego, cuando estamos por llegar a nuestra meta siempre aparecen esas “oportunidades” falsas que nos quieren desviar de nuestra meta.
Al fin alcanzamos la llave de la puerta que nos lleva al cumplimiento de nuestro deseo.


martes, 19 de diciembre de 2017

PNL Las creencias determinan nuestro accionar

"Érase una vez un hombre que vivía muy cerca de un importante cruce de caminos. Todos los días a primera hora de la mañana llegaba hasta allí donde instalaba un puesto en el cual vendía bocadillos que él mismo horneaba.
Era sordo, por lo tanto no escuchaba la radio, no veía muy bien. Ni un solo día leía diarios, ni veía televisión pero eso si… vendía exquisitos bocadillos.
Meses después alquiló un terreno, levantó un gran letrero de colores y personalmente seguía pregonando su mercancía, gritando a todo pulmón: ¡Compre deliciosos bocadillos calientes! Y la gente compraba cada día más y más.
Aumentó la compra, alquiló un terreno más grande y mejor ubicado y sus ventas se incrementaron día a día. Su fama aumentaba y su trabajo era tanto que decidió llamar a su hijo, un importante empresario de una gran ciudad, para que lo ayudara a llevar el negocio.
Al llamado del padre su hijo respondió: ¿Pero papá, no escuchas la radio, ni lees los periódicos, ni ves televisión? Este país está atravesando una gran crisis, la situación es muy mala, no podría ser peor.
El padre pensó: ¡Mi hijo trabaja en una gran ciudad lee los periódicos y escucha la radio, tiene contactos importantes… debe saber de lo que habla!
Así que revisó sus costos, compró menos pan y disminuyó la compra de cada uno de los ingredientes, dejando de promocionar su producto.
Su fama y sus ventas comenzaron a caer semana a semana.
Tiempo después desmontó el letrero y devolvió el terreno. Aquella mañana llamó a su hijo y le dijo:
-¡Tenías mucha razón, verdaderamente estamos atravesando una gran crisis!-

Resultado:


Lo que crees lo creas...

Las creencias se forman a partir de ideas que confirmamos o creemos confirmar a través de nuestras experiencias personales.

Las creencias toman forma por las generalizaciones creadas en los entornos familiares, sociales y culturales a partir de experiencias, información, rutinas o vivencias. Una vez instaladas, funcionan como un piloto automático, se activan en forma inconsciente ya que el cerebro recorre un circuito neurológico ya existente.



Las creencias generan los estilos de elección y sostienen nuestros principios y valores. La percepción está impregnada por nuestro sistema de creencias ya que nuestros sentidos no perciben el mundo ingenuamente porque tendemos a ver aquello que creemos. Corroboramos en el afuera nuestro mundo interno. Esto nos da seguridad aunque en algunos casos sea limitante.

Las creencias no se basan en un sistema lógico. Coinciden con la construcción que hacemos de la realidad más que con la realidad tal cual es. Nos comportamos en base a nuestro sistema de creencias y las cuestionamos cuando los resultados de algunos de nuestros comportamientos no son útiles a nuestro sistema.

Una creencia se puede cambiar, recrear o ampliar. 

La PNL nos permite cambiar aquellas creencias que nos limitan, que empobrecen nuestro mapa y nos sitúan en estado de carencia de recursos.

Piense:
3 creencias que le permiten lograr sus objetivos.
3 creencias que lo detienen en el logro de sus objetivos.
3 creencias que lo limitaban y logró superar.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

PNL. Autoliderazgo.



Los dos halcones

Un rey recibió como obsequio dos pequeños halcones y los entregó a uno de sus hombres para que los cuidara. A la mañana siguiente el Rey salió a su balcón y miro al cielo y solo vio a un halcón que volaba y llamo al cuidador para preguntarle que sucedía con el otro, a lo cual el cuidador respondió:
– La verdad no se lo que le pasa a ese halcón, esta sobre una rama y no quiere volar.
El rey mandó llamar a varios curanderos y sanadores, pero nadie lograba hacer volar a aquel pequeño animal.
A la mañana siguiente, vio al halcón volando agilmente por los jardines.
– ¿Cómo lo han conseguido? Traedme al autor de ese milagro, dijo el rey.
Enseguida le presentaron a un sencillo campesino.
– ¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo lograste? ¿Eres mago, acaso?, preguntó el rey al campesino.
Aquel hombre contestó: Alteza, lo único que hice fue cortar la rama sobre la que reposaba. El pájaro no tuvo más remedio que empezar a emplear sus alas y echar a volar.

Recuerda que un verdadero pájaro posado en un árbol no tiene miedo que la rama se rompa, porque su confianza no está en la rama sino en sus propias alas, ellas son sus recursos.

El autoliderazgo implica  reconocernos y cuidarnos.
Mejorar y profundizar la calidad de las relaciones.
Poder elegir. Tomar decisiones. 
Mantener una actitud positiva, de protagonista.
Adquirir conductas flexibles.
Gestionar las emociones.
Diálogo interno constructivo, orientado a la mejora permanente.
Estar abiertos al cambio. Visión personal clara.
Hacer un inventario de los talentos, centrado en las fortalezas.
Predispuestos al aprendizaje permanente.
Pensar en posibilidades ¿Qué estoy dispuesto a hacer para lograr la excelencia?
Trabajar el propósito personal. El sentido de nuestra vida. 
Diseñar estrategias que permitan pensar y comportarnos con eficacia.
Que valores guían la visión ¿Qué es realmente importante para mi en este contexto?

Para autoliderarnos es importante:


Autocomprensión       ¿Quién soy?

Autodirección               ¿A dónde quiero llegar, cómo, qué creencias 
                                             y valores me  guían?
Autocontrol                   Reconocer y manejar las emociones.       


 PENSAMIENTOS    -    COMPORTAMIENTOS    =   RESULTADOS
            +                                                 +
       EMOCIÓN                            ACCIÓN


                                

viernes, 6 de octubre de 2017

Valores y Motivación para el logro de objetivos.


Los valores son palabras abstractas cargadas de significado. Cuando se clasifican y traducen en conductas concretas, en consonancia con nuestros objetivos y compartidos con las personas que nos importan se convierten en potentes herramientas que nos guían en nuestra vida. Los valores cobran sentido con las creencias y comportamientos, nos mueven a la acción. Definen nuestra personalidad. Satisfacen una necesidad individual o colectiva.
Los valores nos dan información vital sobre nuestro mundo interno y cuál es nuestra visión. Actuamos en base a nuestros valores.
Trabajar con valores es orientarnos al motivo, al para qué hacemos lo que hacemos.
Nuestras metas son movidas por nuestros valores, expresan lo que es importante para nosotros.
En ocasiones establecemos metas y queremos alcanzarlas sin satisfacer el valor que las hace atractiva, esto puede generar descontento.

Motivación y optimismo: 

Requisitos imprescindibles para el logro de metas relevantes y tareas complejas.
El comportamiento motivado no depende solo del propio individuo sino también del contexto, la cultura y la calidad de las relaciones.
Esta capacidad se pone a prueba cuando surgen dificultades…, es el momento en que mantener el pensamiento orientado al logro, que las cosas irán bien, puede significar el Éxito o el Abandono.

¿Por qué la gente se comporta de una forma determinada?

Quiero = Motivo -  Conducta  -  Satisfacción -  Objetivo.


   La motivación y los valores sirven como base para:

  •       Escoger y dar propósito a una conducta.
  •       Enfocar la atención en ciertas cosas mientras ignoramos otras.
  •       Percibirse a uno mismo y a los demás.

     Tenemos necesidades emocionales que nos motivan:

  •         Seguridad personal.
  •         Tener desafíos y estímulos.
  •         Sentirnos parte de algo…
  •         Sentir que crecemos, nos desarrollamos.
  •         Sentirnos útiles, que contribuimos y generamos valor.
  •         Sentir que satisfacemos las expectativas.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Inteligencia Emocional fuente de motivación y empatía

"La inteligencia emocional (IE) está orientada a desarrollar aspectos que van más allá del intelecto, centrados en la toma de conciencia y la expresión de las propias emociones, así como en la detección del estado de ánimo y de los sentimientos de los demás,  la capacidad para desarrollar una actitud empática, es decir, ponerse en el lugar de los otros".

Uno de los autores que más ha trabajado el concepto de inteligencia emocional es el psicólogo estadounidense Daniel Goleman, nacido en California en 1947.

Para Goleman la inteligencia emocional es «una forma de interactuar con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos, y engloba habilidades tales como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía o la agilidad mental.
Ellas configuran rasgos de carácter como la autodisciplina, la compasión o el altruismo, que resultan indispensables para una buena y creativa adaptación social».

Una persona inteligente desde el punto de vista emocional es capaz de usar sus emociones y las de las personas que le rodean para crear una línea de pensamiento y de comportamiento que le permitan conseguir sus objetivos y sus proyectos vitales. 

En su conocido libro Emotional Intelligence, publicado en 1995, Goleman desarrolla los siguientes fundamentos y principios de la inteligencia emocional.

1. Conocer las propias emociones. 
El primer paso y más importante de la inteligencia emocional es ser capaz de identificar o tener conciencia de las propias emociones. La persona que falla en este aspecto queda a merced de unas emociones incontroladas, lo cual es más que probable que le provoque muchos conflictos y situaciones negativas.

2. Manejar las emociones. 
Una vez identificadas las emociones, las personas deben tomar conciencia de las mismas, con el objeto de manejar hábilmente esos sentimientos, filtrándolos, suavizándolos si es necesario.

3. Motivarse a sí mismo. 
La orientación de las emociones hacia el logro de objetivos contribuye a aumentar la eficacia de las motivaciones. Por este motivo, emoción y motivación son dos sentimientos que están íntimamente relacionados y pueden retroalimentarse.

4. Reconocer las emociones de los demás. 
La empatía debe centralizar las relaciones con los demás. Las personas empáticas tienen una gran habilidad para sintonizar con el resto de personas, captando sus señales, aunque sean sutiles, para averiguar y hasta adelantarse a sus necesidades y anhelos.

5. Establecer relaciones. 
La competencia y las habilidades sociales constituyen la base para interactuar de forma asertiva con los demás, expresando nuestras ideas y puntos de vista sin molestar a los otros.

La inteligencia intrapersonal y la inteligencia interpersonal

Podemos distinguir dos tipos de inteligencia que salen del tronco común de la inteligencia emocional:

– La inteligencia emocional intrapersonal.
– La inteligencia emocional interpersonal.

Inteligencia intrapersonal

Hace referencia al autoconocimiento y se orienta hacia finalidades básicas del tipo:

Conocerse a uno mismo.

Aceptarse en base a nuestras posibilidades.

Definir nuestros propios objetivos y valores.

Orientar nuestro comportamiento hacia su cumplimiento.

Buscar activamente nuestra felicidad.

Ser capaces de demostrar las gratificaciones.

Tratar de ver con realismo y veracidad cómo somos y lo que de verdad queremos.

Establecer prioridades personales.

Aprender a respetar nuestras emociones y sentimientos.


Inteligencia interpersonal

Se orienta hacia el conocimiento de los demás y las relaciones que establecemos con ellos. Las personas con inteligencia interpersonal utilizan la empatía como principio básico, demostrando una gran habilidad para:

Valorar el impacto que pueden tener nuestras emociones, y las acciones derivadas de éstas, en los demás.

Ayudar al resto de personas a experimentar emociones positivas.

Establecer relaciones sociales que les ayuden a lograr sus propias metas.

Reducir las emociones negativas que pueden ser fuente de conflictos.

La inteligencia interpersonal es la capacidad de entender a otras personas, interactuar con ellos y entablar empatía.

Poseer inteligencia interpersonal significa poder discernir, y comprender qué le sucede a otra persona en determinado contexto, actuando de manera apropiada en relación con los estados de ánimo, las conductas y los deseos del resto.


  • Lo más importante al momento de tomar decisiones es el estado emocional en el que nos encontramos.
  • La clave de la IE está en provocar un estado interno que favorezca la creatividad, la motivación, el estado pleno de recursos.

miércoles, 12 de julio de 2017

Los comportamientos responden a una intención o propósito útil

Todas las conductas, comportamientos o síntomas, en algún nivel, tienen una intención o propósito útil o lo han tenido en algún momento.

Esta presuposición, postulado de la PNL ayuda a lograr mayor contacto con nuestros aspectos y por lo tanto con la totalidad de nuestro ser.
Encontrar el propósito permite resignificar problemas y limitaciones generando recursos que actúan de base para el cambio.

Ninguna conducta o comportamiento es significativa fuera del contexto en el cual se lleva a efecto y fuera del contexto de la esfera que evoca.
Cualquier comportamiento, acción, conducta o respuesta puede servir como recurso o como limitante dependiendo de cómo se integra o ajusta al resto del sistema.

Las personas toman las mejores opciones dadas sus posibilidades y capacidades que perciben como disponibles a partir de su modelo del mundo.

A veces la resistencia al cambio se produce porque intentamos sustituir un comportamiento por otro que no mantiene esa intención.
Mantener la intención positiva en la nueva conducta garantizará el éxito del cambio. 

Propongo un ejercicio para encontrar la intención positiva de un comportamiento que desee cambiar:


  • Piense un comportamiento que desee cambiar y le hace preguntas hasta encontrar para qué lo hace.

¿Para qué le sirve aún este comportamiento?

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¿Qué objetivo o propósito tiene el comportamiento?

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¿Qué siente cuando se comporta de esa manera?

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¿Cree que cuando comenzó este comportamiento le resultó útil?

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¿Lo cuida o le avisa algo?

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¿Cuál es la intención positiva que tiene para usted este comportamiento?

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