domingo, 10 de julio de 2011

El proceso de cambio

El cambio es un proceso que comienza en nuestro interior, cuando tomamos conciencia, desde lo más profundo, de la necesidad de una renovación.
Luego de la toma de conciencia se deberá tener en cuenta las diferentes alternativas para lograr el cambio propuesto, aquí es importante nuestro diálogo interno. Así mismo deberemos chequear nuestras creencias, descartando aquellas que nos resulten limitantes, trabas en nuestro camino. Así las reemplazaremos por aquellas que nos permitan, al motivarnos, conseguir nuestro objetivo.

En todo proceso de cambio debemos partir aceptando nuestra realidad presente, para comenzar a diseñar el futuro.
Supondrá también arriesgarnos, abrirnos a nuevas posibilidades, salir de la zona de seguridad, apostar, dándonos tiempo para que la semilla brote, sin exigencias, sin pretender resultados instantáneos, que solo nos conducirán a sentirnos insatisfechos al no lograr lo propuesto. Si llegamos a este punto aceptemos el resultado, aprendamos de la experiencia y sigamos adelante...

Ser pacientes, perseverantes, constantes, creativos son cualidades que nos conducirán a concretar el cambio propuesto.
Muchas veces un pequeño cambio en nuestra percepción la realidad nos permite, de manera sistémica, lograr cambios más profundos, así se mueven viejas estructuras de pensamiento y de acción que dan origen a nuevas formas de pensar y actuar, al dejar fluir esa nueva corriente, nos permitirá ser más efectivos en nuestra vida.


Piense en su estado presente y luego en su estado deseado.

Pregúntese:

¿Que aspectos de mi vida me gustaría cambiar?

¿Qué creo que no puedo cambiar?

¿Qué pasaría si lo intentara?

¿Con qué asocio los cambios?

¿Qué emociones surgen cuando me propongo un cambio?

¿Que acciones concretas comenzaré a realizar para lograr el cambio?

¿Qué beneficios obtendré si realizo los cambios deseados?

¿Estoy dispuesto a intentarlo?



Recuerde: el cambio es algo que nos permitimos.