domingo, 22 de agosto de 2010

Ocuparnos o preocuparnos.

Nos preocupamos cuando no nos ocupamos debidamente de aquellas situaciones difíciles que se nos presentan o nos ocupamos anticipadamente de algún hecho , suponiendo que lo que acontecerá nos influenciará de manera negativa, generándonos miedos , malestar, desconcierto.

Cuando deba enfrentar una situación problemática piense si la solución depende de Ud. de esta manera buscará las alternativas para encontrar la solución, por el contrario si la solución no depende de Ud. de nada le servirá preocuparse, evite involucrarse. Las preocupaciones actúan como virus mentales.

En ocasiones los pensamientos que desembocan en preocupaciones responden a que no instalamos en nuestra mente ideas positivas, potenciadoras, objetivos que nos motiven.

Las personas exitosas, activas, están enfocadas en sus objetivos, su mente se centra en aquello que es verdaderamente importante. Su estado emocional es positivo, no hay lugar para distracciones pensando en forma negativa con respecto al futuro, están abocados a la acción. La elección es simple: es UNA COSA O LA OTRA.

Tenga en cuenta una de las reglas de la mente:

La mente no puede mantener indefinidamente dos ideas opuestas o contradictoras sin generar conflicto.

Winston Churchill trabajaba 18 hs. durante la segunda guerra mundial cuando se le preguntó si no le preocupaban sus responsabilidades respondió:” Estoy demasiado ocupado, no tengo tiempo para preocuparme”.

Todos tendemos a magnificar situaciones negativas. Es necesario analizar objetivamente la situación, tomando distancia de ella (disociarnos) para buscar la solución posible, tomando el control, con acciones acertadas, en base a los recursos que disponemos.

1 comentario:

silimabe dijo...

Hola, Juana, muy interesante el tema. Me desespera que haya gente que no acepta estos conceptos y siguen enredados en antiguos puntos de vista. ¡Sigue publicando, es la única manera de intentar un cambio!