lunes, 20 de agosto de 2012

PNL- El Mapa no es el Territorio -

En Programación Neurolingüística se le llama “MAPA” a la percepción mental que tiene una persona del mundo. Este mapa  se conforma a través de la percepción por medio de los sentidos y de los filtros personales por los cuales cada uno va asimilando el mundo, la realidad exterior. La educación, la cultura, las creencias, todas las experiencias y manera de observar que desarrolla una persona,  y sentimientos de sus propias vivencias. El mapa mental  determina la historia personal. De ahí que es imposible que dos personas tengan exactamente la misma percepción ante un mismo hecho.
Muchas veces criticamos a los demás ya que pensamos que “no entienden”, “no se dan cuenta”, “no les importa”, “no se preocupan”, “no se conducen como deberían”, “exageran las cosas”, “no les llama la atención”, “se hacen problema por todo”, “no es posible que hagan eso”, etc. Todas estas frases están basadas en juicios que elaboramos acerca de la conducta de los demás, en base a “nuestro mapa”, a lo que yo pienso, a lo que yo creo. Es importante darnos cuenta que el otro actúa en base a lo que él piensa y a lo que él cree.
Por eso Programación Neurolingüística nos dice que “El Mapa no es el Territorio”, esto es, que el territorio es la realidad completa, y el mapa es el modo personal de captarla. Cada quien actúa según su mapa mental, por lo tanto todas estas conductas son efecto de algo que las dispara. Son conductas aprendidas, creencias instaladas, modos y estilos de vida vivenciados de manera diferente, y siempre hay una razón interna para pensar, sentir y proceder. Tenemos mapas diferentes del mismo territorio.
El objetivo de PNL es permitir a cada persona adquirir un modelo del mundo que le sirva para obtener lo que es importante en su vida. Cuantas más opciones ofrezca nuestro mapa, más oportunidades tendremos de conseguir nuestros objetivos y esto sólo se logrará a través de la flexibilidad de nuestra conducta y  la aceptación de los demás.
Si pensamos que el otro tiene un mapa diferente al mío, la mejor manera de aprender es a través del conocimiento,  y esto sólo se logra con una buena comunicación, lo observo y lo escucho. Yo estoy bien, y el otro también.  Aprendemos de las diferencias.
Cada uno de nosotros va construyendo, su propio mapa de la realidad, y en base a esa única percepción actuamos y nos relacionamos. Los mapas se pueden completar con nuevos aprendizajes, se pueden modificar, se pueden abrir a nuevas posibilidades más enriquecedoras de interpretar e interactuar con el mundo real.

viernes, 3 de agosto de 2012

Nos preparamos interiormente para el éxito

Para tener bambú, siembras la semilla, la abonas, y te esfuerzas para regarla cada tercer día. Durante los primeros meses no sucede nada notable.
Los meses de tu esfuerzo se vuelvan años y aun no sucede nada apreciable.
De hecho, no verás nada durante siete años.
Una persona ignorante estaría convencida de no poder cultivar el bambú.
Sin embargo, durante el séptimo año, en un periodo de solo seis semanas, la planta de bambú brota de la tierra y crece ¡más de 30 metros!
Un ignorante viendo el bambú brotar y crecer podría pensar que le llevó sólo seis semanas.
Pero la verdad es que toma siete años y seis semanas. Durante los primeros siete años de aparente inactividad, el bambú genera un complejo sistema de raíces que le permitirá sostener el crecimiento que tendrá al fin de esos siete años.
En la vida cotidiana el ser humano trata de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados. No entiende que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno, es un proceso lento que requiere tiempo y esfuerzo constante.
Por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, con frecuencia abandonan sus metas justo cuando están a punto de lograrlas. No entienden que uno de los Secretos del Éxito es La Persistencia al Propósito.
También lo es la Paciencia. En muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que parece que nada está sucediendo. Y esto puede ser extremadamente frustrante.
En tales momentos, es de sabios recordar el bambú.
Mientras no abandonemos nuestro desarrollo y nuestras metas por no ver los resultados que esperamos, debemos recordar que algo siempre está sucediendo dentro de nuestro SER. Estamos creciendo, madurando y preparándonos.
Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple, estrechando los raíces, que les permitirá sostener el éxito cuando este al fin se materialice.
El triunfo es un proceso que lleva tiempo y dedicación. Es un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros; un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.
Recuerda el Bambú y las 3 "P".
Persistencia al Propósito con Paciencia
La tolerancia y la paciencia son mucho más profundas y efectivas que la mera indiferencia.
Dalai Lama