sábado, 22 de octubre de 2011

Comunicación y nuestro mapa del mundo.

La Programación Neurolingüística sostiene que cada persona construye su propia realidad llamada mapa del mundo . Esta experiencia subjetiva es objeto de estudio de la PNL ya que a través de estos programas podemos acceder a un modelo del mundo que nos permita alcanzar nuestros objetivos.

Percibimos a través de nuestros sentidos (neurología) la información y estímulos provenientes del mundo exterior,territorio, que será filtrado por nuestras creencias, estilos de elección y el lenguaje mediante el cual transmitimos nuestros pensamientos, emociones y experiencias.

Uno de los aportes de la PNL son los Sistemas Representativos, la forma mediante la cual representamos nuestras experiencias y nos comunicamos.

Estos sistemas están basados en nuestros sentidos: visual, auditivo y kinestésico (sensaciones, olfato y gusto)

Si bien utilizamos todos los sistemas siempre preferiremos alguno en particular.

Para una buena comunicación es importante conocer cual es el sistema de representación de nuestro interlocutor, una pista importante será las palabras que utiliza.

Una persona visual utilizará palabras como: veo, mirar, observar, claro, nos vemos, a primera vista, luminoso, oscuro, aclarar.

Una persona auditiva se expresará utilizando palabras como: escucho, me suena, oír, prestar oído, atento, expresar, te cuento, misma onda, silencio, ruido.

Las personas kinestésicas utilizarán: estamos en contacto, capto, presiento, dulce, amargo, suave, experimento, saborear, tocar, romper, calor, frío.

Si practicamos la escucha activa, prestando atención a la totalidad del mensaje a través del lenguaje verbal y corporal, estaremos en condiciones de comprender el mapa del otro, podremos aceptar las diferencias, aprenderemos a respetar las opiniones, evitaremos juzgar. De esta manera nos enriqueceremos mutuamente, flexibilizaremos nuestra conducta y generaremos más opciones de aprendizaje ampliando nuestros mapas.

Ante una misma realidad existen diferentes percepciones.

El mejor MAPA es aquel que muestra más caminos. La flexibilidad es la clave del éxito.





domingo, 9 de octubre de 2011

La autoestima.- nuestra valoración personal. -

Autoestima: Es conocerse a sí mismo. Valorarse. Reconocer errores y aprender a aprender de ellos. Tener confianza en uno mismo.

Reconocer nuestro grado de autoestima no sólo es importante para nosotros mismos sino también para proyectarnos con éxito en el logro de nuestros objetivos y establecer relaciones saludables.
Cuando cambiamos nuestra valoración personal, cambian nuestros pensamientos, nuestro estado emocional, enviamos mensajes positivos a nuestro cerebro y actuamos en consecuencia. Cuando mejora nuestro mundo interno, mejora la percepción del mundo externo.

Una buena autoestima nos permite:

Determinar nuestro grado de autonomía, equilibrio. Dispuestos a enfrentar situaciones de cambio.

Tomar decisiones con responsabilidad.

Saber reconocer nuestras capacidades y recursos disponibles.

Ser confiables y positivos.

Tener energía para enfrentar los desafíos, viéndolos como oportunidades de aprendizaje.

Ser creativos, buscar alternativas, adquirir flexibilidad.

Asumir compromisos, ser personas íntegras.

Ser responsables de nuestra realización personal, sabiendo que merecemos lograr los objetivos propuestos.

Actuar de manera asertiva, priorizando lo importante, sin interferencias ni manipulaciones.


Una buena autoestima, consistente, es el resultado que surge de reconocer quien soy (identidad) para que soy apto y que quiero ser. Así nos aceptamos y valoramos como la persona que somos, sin perturbarnos pensando en aquello que deberíamos ser.
La autoestima posibilita vivir con una actitud productiva orientada al éxito basada en pensamientos expansivos y la capacidad de emprender la acción.

 “Si crees totalmente en ti mismo, no habrá nada que esté fuera de   tus posibilidades”. Wayne Dyer.