domingo, 5 de junio de 2011

Saborea la felicidad

Nasrudín vio a un hombre sentado a la orilla de un camino, con aire de absoluta desolación.
-¿Qué es lo que le preocupa? – quiso saber.
- Amigo mío, no encuentro nada interesante en esta vida. Tengo suficiente dinero como para no tener que trabajar, y estaba viajando para ver si encontraba alguna cosa curiosa en este mundo. Sin embargo, todas las personas que me he ido encontrando no me han enseñado nada nuevo, logrando que mi apatía se hiciera incluso más aguda.
En fin: puedo decir sin ningún miedo que, a pesar de todo lo que he hecho, no he conseguido encontrar la paz que buscaba.
En ese mismo instante, Nasrudín agarró la maleta del hombre y salió corriendo por el camino. Como conocía la región, rápidamente consiguió distanciarse cortando por algunos atajos a través de los campos y las colinas.
Cuando se alejó lo suficiente, dejó otra vez la maleta en mitad del camino por donde el viajero acabaría pasando, y se escondió detrás de una roca. Media hora después apareció el hombre, que se sentía más miserable que nunca por haberse cruzado con aquel ladrón.
Nada más divisar la maleta, corrió hasta ella y la abrió, sin aliento. Al comprobar que su contenido estaba intacto, miró al cielo lleno de alegría, y le dio gracias al Señor por estar vivo.
“Algunas personas sólo entienden el sabor de la felicidad cuando consiguen perderla”, pensó Nasrudín, espiando la escena.
Paulo Coelho.


“La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días”.
 Benjamín Franklin

“La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos”.
 Henry Van Dyke.

“Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas”. Pablo Neruda


La felicidad es un estado de ánimo que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada. Tal estado propicia la paz interior, una actitud positiva, al mismo tiempo que lo motiva a conquistar nuevas metas. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría.
Son nuestros pensamientos los que nos hacen sentir felices o desdichados, no las circunstancias en si mismas.

La felicidad no esta en los años, meses, en las semanas, ni siquiera en los días. Solo se la puede encontrar en los momentos. La vida siempre tiene derecho a sorprendernos, así que aprende a vivir con felicidad el presente. Recuerda que la felicidad no es una meta, sino un trayecto. Disfruta de cada momento como si en él se combinaran tu pasado, tu presente y tu futuro.

Todos tenemos puentes fuertes para edificar una vida feliz...Utilízalos!!!!.