domingo, 18 de octubre de 2009

Las tres verdades

El joven discípulo de un filósofo sabio llega a la casa de éste y le dice:

-Oye maestro, un amigo tuyo estuvo hablando mal de vos.

-Espera, le dice el maestro ¿Ya hiciste pasar por los tres filtros lo que vas a contarme?

-¿Los tres filtros? Preguntó el discípulo.

-Sí, el primero es la verdad, ¿estás seguro que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?

-No, lo oí comentar a unos vecinos.

-Al menos lo habrás hecho pasar por el segundo filtro que es la bondad. Eso que deseas decirme ¿es bueno para alguien?

-No en realidad no. Al contrario.

-El último filtro es la necesidad, ¿es necesario hacerme saber eso?

-Al decir verdad, no.

-Entonces dijo el maestro, si no es verdadero, bueno, necesario sepultémoslo en el olvido.

domingo, 11 de octubre de 2009

Logro de objetivos y creencias

Tenemos un sueño, está en nuestra mente, cuando decidimos ir por él, accionar, se convierte en un objetivo.

Pasamos del estado presente al estado deseado y para ello utilizamos nuestros recursos internos, que nos permitirán trazar la “hoja de ruta” para alcanzarlo.

En ocasiones son nuestras creencias limitantes las que nos impiden lograr el objetivo propuesto. Tienen que ver con la posibilidad, capacidad y merecimiento que pensamos tener con el objetivo planteado.

Debemos expresar, llevar al lenguaje, estas creencias que nos limitan, así nos será más fácil identificarlas, examinarlas y cambiarlas por creencias potenciadoras.

Lo que nos impide alcanzar un objetivo está en nuestra mente, no en el mundo exterior, somos nosotros los que creamos los obstáculos, ya que no los conocemos y cuando se presenten podremos utilizar nuestros recursos.

Para lograr un objetivo necesitamos creer:

  • Que es posible. Cuando pensamos que algo es imposible, sin haberlo intentado, es que no sabemos como hacerlo.
  • Soy capaz de lograrlo. No fijemos límites ni excusas que nos detengan. Siempre vale intentarlo.
  • Merezco alcanzarlo. En este punto es importante trabajar nuestra autoestima, para estar motivados.

Cuando te propongas un objetivo piensa en la importancia de lograrlo como así también en el camino que recorrerás para llegar a él en un estado pleno de recursos.

“El objetivo sólo existe en la medida en que un hombre es capaz de soñar con alcanzarlo.
Lo que justifica su existencia es el deseo, sin el cual el objetivo sería un sueño distante, una fantasía.
Hay que luchar por los sueños, pero también, hay que saber que cuando algunos caminos se muestran imposibles es mejor guardar fuerzas para intentar otras vías.
Cuando hagas una elección, olvida las otras alternativas. Quien sigue un camino y se queda pensando en lo que perdió, al dejar atrás los otros, no llegará a ninguna parte.”
Paulo Coelho

viernes, 2 de octubre de 2009

Nuestros estados de ánimo nos predisponen para la acción

Los seres humanos nos relacionamos con el mundo exterior a través de nuestra experiencia subjetiva y en ella, entre otros factores, nuestros estados de ánimo son determinantes.

Así pensamos que el mundo “es” tal cual como lo observamos sin detenernos a examinar el papel que nos compete como observadores, cual es nuestra mirada, desde la cual según nuestro estado de ánimo emitimos juicios. Nuestra mirada nunca es inocente.

Cuando nuestro estado de ánimo es positivo nos encontramos en un mundo lleno de opciones para proyectarnos hacia el futuro.

Los estados de ánimo negativos nos enfrentan a un mundo que nos cierra las puertas a las posibilidades.

Muchas veces nos resignamos ante nuestros estados de ánimo y el de los otros sin pensar que podemos modificarlos.

Podemos diseñar nuestros estados de ánimo teniendo en cuenta que:
  • Debemos convertirnos en observadores, lo que supone identificar nuestros estados como propios y no como atributos del mundo.
  • Sólo nosotros somos responsables de permanecer en tal o cual estado.
  • Tener en cuenta las representaciones que les dan origen.
  • Identificar los juicios que los sustentan, así estaremos en condiciones de poder cambiarlos.
  • Debemos impedir que nuestros estados de ánimo bloqueen la acción.
  • Si somos concientes de la aparición de estados de ánimo recurrentes podremos utilizar los recursos necesarios que nos permitirán realizar acciones para neutralizarlos.

Intervenir eficazmente sobre nuestros estados de ánimo es fundamental para que ellos nos potencien, motiven, nos permitan relacionarnos mejor, vivir plenamente y nos abran nuevas posibilidades para la acción.