jueves, 13 de agosto de 2009

La Inteligencia Emocional

Cuando hablamos de la inteligencia solemos referirnos a la capacidad de adquirir conocimientos, procesar información, memorizar, analizar, utilizar la lógica, resolver situaciones.

Durante mucho tiempo se ha considerado que las personas “inteligentes” son las que alcanzan el éxito y la felicidad, porque son capaces de resolver problemas y tomar decisiones mientras que aquellas que se guían por sus emociones son menos eficaces.

En los últimos años se ha empezado a hablar de la Inteligencia Emocional.

Daniel Goleman, psicólogo estadounidense, la define en su libro "La inteligencia emocional" como “el conjunto de habilidades que nos permiten comprender nuestras emociones, como manejarlas, razonar y trabajar con ellas”.

Es importante diferenciar emociones de estados de ánimo. Las emociones son una respuesta a indeterminado acontecimiento. Ej: miedo, asombro, sorpresa, curiosidad etc.

Los estados de ánimo son emociones que permanecen instaladas en el tiempo, no dependen de un acontecimiento en particular, constituyen el referente a partir del cual actuamos. Ej: tristeza, nostalgia, optimismo etc.

La inteligencia emocional nos permite:

  • Comprender nuestros sentimientos.
  • Establecer relaciones saludables porque podemos empalizar, es decir interesarnos y comprender lo que el otro siente y quiere.
  • Podemos persuadir y liderar.
  • Nos permite motivarnos y motivar.
    Comprender nuestras flaquezas y fortalezas.
  • Dirigir nuestras acciones hacia la excelencia, ya que orienta los objetivos en la búsqueda del estado de bienestar.
  • Ser coherentes y actuar con integridad.

No hay emociones “buenas y malas” sino emocionalidades que nos abren o cierran puertas para la acción. Por eso es tan importante manejar nuestras emociones, para que ellas no nos manejen.

Si somos flexibles manejando las dos inteligencias (cognoscitiva y emocional) podremos vivir en plenitud y equilibrio.

Recuerda: todas nuestras decisiones tienen un componente emocional y son nuestras creencias la que las sustentan.

Si conocemos el significado de nuestras emociones y el contexto o situación que la han generado podremos capitalizarlas o desactivarlas, no reprimirlas, reprimir emociones crea caos interno.

Reconocer la emoción mientras ocurre es la clave de la Inteligencia Emocional.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buena nota, Walter.

Anónimo dijo...

Muy interesantes los artículos, ayudan a crear la ACTITUD ANTE LA VIDA. Me gustan!!! Astrid